miércoles, 1 de noviembre de 2023

RUTA DEL PADRE HOYOS, 2023

 LA RUTA DEL PADRE HOYOS. PRIMERA PARTE





El 21 de agosto de 2023 un grupo de dieciséis personas partimos de Valladolid, dispuestas a recorrer los pasos del Padre Hoyos s.j. (1711-1735). 

Primera parada: Medina del Campo. A esta histórica ciudad llegó Bernardo en 1721 para estudiar en el mismo colegio que San Juan de la Cruz. Visitamos la magnífica Iglesia de Santiago el Real y el Convento de San José (1567), segunda fundación de Santa Teresa de Jesús, que nuestro protagonista frecuentaba ya que sentía por ella una especial devoción. 

De los diecisiete conventos que fundó Santa Teresa, este es el único que permite entrar en la clausura y así disfrutar del patio, parte primitiva de la casa que la Madre compró a doña María Suárez, y de “el corredor de la santa”, situado en la parte superior del mismo. De estos espacios nos habla la santa en el Libro de las Fundaciones: «Llegamos a Medina del Campo, víspera de Nuestra Señora de agosto, a las doce de la noche… Llegadas a la casa, entramos en un patio. Las paredes harto caídas me parecieron… Visto el portal (dos meses más tarde se convertirá en locutorio. En él se conocerán Teresa y Juan de la Cruz), había bien que quitar tierra de él… las paredes sin embarrar. La noche era corta … Unos a entapizar, nosotras a limpiar el suelo. Nos dimos tan buena prisa, que cuando amanecía, estaba puesto el altar… y luego se dijo la misa. Esto bastaba para tomar la posesión».

Teresa piensa en la conveniencia de fundar conventos de frailes descalzos del Carmen. Para ello busca frailes capaces de acometer semejante empresa. Habla con uno de los compañeros de estudios de fray Juan, de cuya vida y capacidades dice maravillas. Y se lo presenta. La Madre Teresa es la cronista de aquel encuentro: «… y supe de él como se quería ir a los cartujos. Yo le dije lo que pretendía y le rogué mucho esperase hasta que el Señor nos diese monasterio, y el gran bien que sería, si había que mejorarse, ser en su propia Orden… Él me dio la palabra de hacerlo, con que no se tardase mucho».

Dentro de la clausura hay un interesante museo: cuadros, esculturas, ornamentos, reliquias, escritos, libros y bordados. Todas las piezas son originales. Tienen que ver con la casa y con el encuentro de Teresa y Juan de la Cruz. 

Siguiente parada: Alaejos. Aquí llegó Bernardo en 1730 huyendo de la peste que asoló Medina del Campo. Visitamos la Iglesia de Santa María y la Iglesia de San Pedro, ambas de gran belleza. 

Pero la gran sorpresa nos esperaba en Villagarcía de Campos, al menos para mí. Concretamente en el Colegio-Noviciado de la Compañía de Jesús y en la impresionante Iglesia-Colegiata de San Luis, fundados por doña Magdalena de Ulloa, mujer ilustrada y generosa, viuda de don Luis Méndez de Quijada, hombre de confianza del emperador Carlos I. Es uno de esos lugares en los que las huellas del pasado tienen la solemnidad y la permanencia de lo grande. 



En el Colegio se impartía una nueva forma de educación con un objetivo muy claro: la formación integral del joven a partir de una doctrina de fe y de un humanismo de base clásica. Y así fue durante dos siglos (1572-1767), hasta que Carlos III decidió expulsar a los jesuitas de España. En este privilegiado centro estudió Bernardo durante seis años. 

Visitar estos lugares me transporta a otra época, radicalmente distinta a la nuestra, en la que todo me parece más auténtico, más humano, más sencillo, pero a la vez más profundo. La belleza, la armonía, la paz que se respira hacen que me sienta realmente a gusto, de tal forma que desearía que nunca se acabara la visita. Entonces recuerdo las palabras que doña Guiomar de Ulloa, gran amiga de Teresa de Jesús dirigió a la santa: «cuando hablamos, siempre me gustaría que nunca acabara la conversación». Se ensanchan mi mente y mi alma. Tengo la necesidad de saber más y de sentir más, pero a la vez experimento temor ante lo que pueda descubrir. 

Sobre Torrelobatón, última parada, lugar de nacimiento de nuestro beato, escribiré en la próxima entrega.




Mª Isabel San José Rodríguez






martes, 15 de agosto de 2023

Ganamos el Jubileo del Año Jubilar de Valladolid


 Está mañana, en un día tan especial como la festividad de la Asunción, patrona de nuestra Orden y aniversario de la profesión de algunas hermanas, salimos para ganar la indulgencia del Año del Sagrado Corazón en Valladolid. Hace pocos días que terminamos los ejercicios espirituales, damos gracias por todo lo vivido en este día y por la generosidad con que fuimos recibidas.

sábado, 12 de agosto de 2023

La Mística y el Sagrado Corazón

 

San Bernardo afirma que Jesucristo nos ama con ternura y nos colma de bienes, aún cuando no correspondemos a su amor divino, ¿Cuántas gracias y cuántos dones derramará sobre aquellos que sí le aman, y son penetrados de dolor viéndole tan poco amado? 


*¡Oh dulcísimo Jesús!* _exclama el Santo_; *¡cuántas riquezas encerráis en vuestro Corazón!*

*¡Oh y con qué facilidad nos podemos enriquecer, teniendo abierto en la sagrada Eucaristía un tesoro tan infinito!*

jueves, 29 de junio de 2023

LA LITURGIA DE LAS HORAS. SEGUNDA PARTE

LA LITURGIA DE LAS HORAS. SEGUNDA PARTE

                                                                        


Con la renovación impulsada por el Concilio Vaticano II, el Oficio Divino

se abre de nuevo a los cristianos no consagrados a la vida religiosa. Se considera

un complemento necesario a la Eucaristía.

Con la primera de las Horas Canónicas, VIGILIAS, se significa la actitud

de vigilancia y espera, y la intención de dedicar el tiempo tranquilo y exento de

actividad laboral a la oración y a la contemplación de la Palabra de Dios.


Los Laudes, como oración matutina, y las Vísperas, como oración

vespertina, son el doble quicio sobre el que gira el Oficio Divino. Se consideran

y celebran como las Horas principales o mayores.

San Basilio expresa el carácter matinal del oficio de LAUDES con las

siguientes palabras: «Al comenzar el día oramos para que los primeros impulsos

de la mente y del corazón sean para Dios, y no nos preocupemos de cosa alguna

antes de habernos llenado de gozo con el pensamiento en Dios, ni empleemos

nuestro cuerpo en el trabajo antes de poner por obra lo que fue dicho: “Porque

a ti suplico, ¡oh, Yahvé! / De mañana tú escuchas mi voz; / temprano me pongo

ante ti y espero”». (Sal 5, 4)

El origen del término viene del latín laudare, que significa ALABAR, y es

un fiel reflejo de su finalidad principal, comenzar el día con un acto de alabanza a

Dios: «Que nuestra voz, Señor, nuestro espíritu y toda nuestra vida sean una

continua alabanza en tu honor y, pues toda nuestra existencia es puro don de tu

liberalidad, que también cada una de nuestras acciones te esté plenamente

dedicada. Señor, dirige y santifica en este día nuestros cuerpos y nuestros

corazones, nuestros sentidos, palabras y acciones, según tu ley y tus mandatos,

para que, con tu auxilio, alcancemos la salvación ahora y siempre».

Esta Hora trae a la memoria el recuerdo de la RESURRECCIÓN DEL SEÑOR,

que es la luz verdadera que ilumina a todos. La lucha entre el binomio luz -

tinieblas es una constante en la tradición cristiana. Basta recordar las palabras del

evangelista San Juan: «Era la luz verdadera que, viniendo a este mundo, ilumina

a todos los hombres» (Jn 1, 9). «Otra vez les habló Jesús, diciendo: Yo soy la luz

del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá luz de vida»

(Jn 8, 12). «Humildemente te pedimos, a ti, Señor, que eres la luz verdadera y la

fuente misma de toda luz que, meditando fielmente tu ley, vivamos siempre en tu

claridad».

Cuando declina el día se celebran las VÍSPERAS, en ACCIÓN DE GRACIAS

por cuanto se nos ha otorgado en la jornada y por cuanto hemos logrado realizar

con acierto: «Dios todopoderoso, te damos gracias por el día que termina e

imploramos tu clemencia para que nos perdones benignamente todas las faltas

que, por la fragilidad de la condición humana, hemos cometido en este día».

Las Vísperas nos proyectan hacia la LUZ SIN OCASO. Oramos para que

Cristo nos otorgue el don de la luz eterna: «Dios todopoderoso y eterno, Señor

del día y de la noche, humildemente te pedimos que la luz de Cristo, verdadero

sol de justicia, ilumine siempre nuestras vidas, para que así merezcamos gozar

un día de aquella luz en la que habitas eternamente».

Las Horas menores nos hacen revivir: a media mañana, TERCIA, el

envío del Espíritu Santo; a mediodía, SEXTA, la crucifixión del Señor y a

primera hora de la tarde, NONA, la muerte de Jesús.

Con el oficio de COMPLETAS la jornada toca a su fin. Se pide para

todos la paz y el perdón de Dios, la reconciliación y la posibilidad de comenzar

al día siguiente una vida nueva. Se da gracias a Dios por el día que termina y se

ruega protección divina para el descanso nocturno.


                                            Mª Isabel San José Rodríguez 

lunes, 26 de junio de 2023

LA LITURGIA DE LAS HORAS. PRIMERA PARTE



 



La Liturgia de las Horas u Oficio Divino es oración de la Iglesia que continúa en el tiempo la oración de Cristo. Jesús nos invita a dedicarnos a la oración con estas palabras: “Es preciso orar en todo tiempo y no desfallecer” (Lc 18, 1). “Velad en todo tiempo y orad” (Lc 21, 36). La Iglesia, recogiendo este legado, aconseja que no cesemos un momento en la oración y que ofrezcamos siempre a Dios el sacrificio de la alabanza por medio de Jesucristo. Se responde al mandato de Cristo no sólo con la celebración de la Eucaristía, sino también con otras formas de oración, principalmente con la Liturgia de las Horas que, conforme a la tradición cristiana, heredada, en parte, de la tradición judía, tiene como característica propia santificar el curso entero del día y de la noche. 

El modelo de la oración comunitaria y, por tanto, de la celebración del Oficio Divino, lo tenemos en los Hechos de los Apóstoles. En este libro se habla del grupo de discípulos congregados para la oración con las mujeres y con María, la Madre de Jesús: “Pedro y Juan, Santiago y Andrés, … Todos éstos perseveraban unánimes en la oración con algunas mujeres, con María, la Madre de Jesús, …” (Hch 1, 13-14). La oración en común de este grupo de discípulos es la expresión verdadera de su unidad, conseguida por la posesión de un mismo corazón y una sola alma: “Los que habían creído tenían un corazón y una sola alma, y ninguno tenía por propia cosa alguna, todo lo tenían en común” (Hch 4, 32). De la iglesia primitiva se dice que “eran constantes en escuchar la enseñanza de los apóstoles, en la vida común, en la fracción del pan y en las oraciones” (Hch 2, 42) y que “se reunían de común acuerdo en el pórtico de Salomón” (Hch 5, 12). Por otra parte, el evangelio de Lucas acaba diciendo que los apóstoles después de la Ascensión “se volvieron a Jerusalén con gran gozo. Y estaban de continuo en el templo bendiciendo a Dios” (Lc 24, 52-53). 

El Oficio Divino, oración esencialmente eclesial y comunitaria, no puede considerarse propiedad particular del clero. Es la oración del Pueblo de Dios que, en unión con Cristo, se eleva diariamente al Padre, con el auxilio del Espíritu Santo. Las lecturas y las oraciones de este constituyen un manantial de vida cristiana. Se nutre de la Sagrada Escritura, de las palabras de los santos y se robustece con las plegarias. San Agustín expresa así su experiencia al ver a una comunidad en oración: “¡Cuánto lloré al oír vuestros himnos y cánticos, fuertemente conmovido por las voces de vuestra Iglesia, que suavemente cantaba! Entraban aquellas voces en mis oídos, y vuestra verdad se derretía en mi corazón, y con esto se inflamaba el afecto de piedad y corrían las lágrimas”.   

La Liturgia de las Horas contribuye a dar sentido a la vida humana, haciendo que cada momento del día y de la noche se convierta para el creyente en un signo de la presencia del misterio de la salvación y del encuentro y el diálogo con Dios: “Dios habla a su pueblo y el pueblo responde a Dios con el canto y la oración”. Todos los que participan, sean pastores o simples bautizados, contribuyen a la acción pastoral y santificadora de la Iglesia, se santifican a sí mismos y encuentran en el Oficio fuerza y eficacia para las tareas apostólicas. 

La Liturgia de las Horas, como toda oración comunitaria, nos ayuda a fomentar nuestra conciencia de hijos de la misma familia que, a lo largo de los siglos, a través de las alabanzas, acciones de gracias y peticiones, no hace otra cosa que expresar el deseo común de toda la humanidad, aunque para muchos permanezca inconsciente: “¡Ven, Señor Jesús!” (Ap 22, 20).



                       Mª Isabel San José Rodríguez


viernes, 16 de junio de 2023

Historia de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús



 



*DIA DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS*


*(Viernes, 16 de Junio)*



La devoción al Corazón de Jesús ha existido desde los primeros tiempos de la Iglesia, desde que se meditaba en el costado y el Corazón abierto de Jesús, de donde salió sangre y agua. De ese Corazón nació la Iglesia y por ese Corazón se abrieron las puertas del Cielo. 


*La Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús se celebra el viernes posterior al segundo domingo de Pentecostés.*


*Historia de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús* 


La devoción al corazón herido de Jesús tiene sus orígenes en el siglo XI, cuando los cristianos piadosos meditaban sobre sus cinco llagas. 


En aquel tiempo creció entre los fieles las oraciones al Sagrado Corazón, a la llaga del hombro de Jesús, entre otras devociones privadas. Todas ayudaron a los cristianos a enfocarse en su Pasión y Muerte, de tal manera que lograran crecer en el amor hacia Él. 


Sin embargo, no fue hasta 1670 que el sacerdote francés P. Jean Eudes celebró la primera fiesta del Sagrado Corazón de Jesús. 


Casi al mismo tiempo, una religiosa, Sor Margarita María Alacoque, empezó a informar que tenía visiones de Jesús. Éste se le aparecía con frecuencia y, en diciembre de 1673, le permitió –como había permitido una vez a Santa Gertrudis– descansar su cabeza sobre su corazón. 


Mientras experimentaba el consuelo de su presencia, Jesús le habló de su gran amor y le explicó que la había elegido para dar a conocer su amor y su bondad a la humanidad.

 

Al año siguiente, en junio o julio de 1674, Margarita María informó que Jesús quería ser honrado bajo la figura de su corazón de carne. Pidió a los fieles que lo recibieran con frecuencia en la Eucaristía, especialmente el primer viernes de cada mes, y que practicaran una hora santa devocional. 


En 1675, durante la octava al Corpus Christi, Margarita María tuvo una visión que posteriormente se conoció como la “gran aparición”. 


En ella, Jesús pidió que la fiesta del Sagrado Corazón sea celebrada cada año el viernes siguiente a Corpus Christi, en reparación por la ingratitud de los hombres hacia su sacrificio redentor en la cruz. 


Promesas hechas por el Sagrado Corazón de Jesús a Santa Margarita de Alacoque: 


- A las almas consagradas a mi Corazón, les daré las gracias necesarias para su estado. 

- Daré la paz a las familias. 

- Las consolaré en todas sus aflicciones. 

- Seré su amparo y refugio seguro durante la vida, y principalmente en la hora de la muerte. 

- Derramaré bendiciones abundantes sobre sus empresas.

- Los pecadores hallarán en mi Corazón la fuente y el océano infinito de la misericordia. 

- Las almas tibias se harán fervorosas.

- Las almas fervorosas se elevarán rápidamente a gran perfección. 

- Bendeciré las casas en que la imagen de mi Sagrado Corazón esté expuesta y sea honrada. 

- Daré a los sacerdotes la gracia de mover los corazones empedernidos. 

- Las personas que propaguen esta devoción, tendrán escrito su nombre en mi Corazón y jamás será borrado de él. 

- A todos los que comulguen nueve primeros viernes de mes continuos, el amor omnipotente de mi Corazón les concederá la gracia de la perseverancia final. 


*Sagrado Corazón de Jesús en ti confío.*


En España, la devoción es extendida a través de Bernardo de Hoyos nacido en Torrelobatón (España) en 1711. 


A los 23 años le correspondía a Bernardo comenzar el cuarto curso de Teología, y aunque no tenía edad para ordenarse, sus superiores pidieron dispensa para que pudiese hacerlo durante ese curso, y así con esta dispensa pudo ordenarse de Diácono. Poco después se ordenó de Presbítero, y unos días después celebró la Primera Misa en el colegio de San Ignacio de Valladolid (España). 


A los 24 años, pocos meses después de haber sido ordenado sacerdote, enfermó de tifus y falleció, habiendo recibido el Viático y la Santa Unción. 


Bernardo de Hoyos tiene una misión similar a Santa Margarita Mª de Alacoque: lo que por medio de ella quiso realizar Cristo en su Iglesia, proporcionalmente es lo que Cristo quiere realizar, por medio de Bernardo en España y América”. 


*La Gran Promesa* 


El día 14 de mayo de 1733 tuvo lugar la revelación:


“REINARÉ EN ESPAÑA Y CON MÁS VENERACIÓN QUE EN OTRAS PARTES”  



El día 25 de septiembre de ese mismo año, recibe Bernardo del Señor una ratificación de la Gran Promesa: 


Aquí, después de comulgar, oí una voz suavísima que me dijo: Pídeme lo que quieras por el Corazón Santísimo de mi Hijo, y te oiré y te concederé lo que me pidas, y, sin libertad pedí la extensión del reino del mismo Corazón de Jesús en España, y entendí se me otorgaba. Deseos de extender hasta el Nuevo Mundo el amor de su amado Corazón de Jesús”. 


La Gran Promesa interpela, solicita, encomienda personalmente al P. Hoyos a extender el reinado de Cristo especialmente en España, en todo el territorio que constituía España en aquella fecha (1733): la España actual más Filipinas e Hispanoamérica. 

 La misión que recibió el P. Hoyos, entendemos que es ahora a nosotros a quienes corresponde realizarla, como él hizo tan ejemplarmente, para seguir dando sentido y haciendo plena realidad la Promesa del Corazón de Jesús, que será siempre un compromiso abierto para todos los devotos a su Sagrado Corazón.

sábado, 29 de abril de 2023

SANTA CATALINA DE SIENA,


 SANTA CATALINA DE SIENA. DOCTORA DE LA IGLESIA


Santa Catalina de Siena (1347 – Siena, 1380 – Roma) forma parte de una numerosa familia. A los seis años tiene una fuerte experiencia de Dios que la marca para siempre. En 1363 ingresa en una asociación laica, La Orden Penitente de Santo Domingo fraternidad dedicada a la oración y a la penitencia.

Mujer sencilla, con escasa formación intelectual, se nutre de las fuentes de la liturgia y de la predicación de los dominicos. Adquiere un profundo conocimiento de Dios a través de la contemplación y el diálogo con Él. Afirma que este proceso va unido al conocimiento de uno mismo. 

Experimenta intensamente la MISERICORDIA DE DIOS, amoroso sin límites,así lo expresa de esta forma tan bella: “Tú, Trinidad Eterna, eres mar profundo, en el que cuanto más penetro, más descubro, y cuanto más descubro, más te busco… Eres fuego que quita toda frialdad. Tú alumbras. Con tu luz me has hecho conocer la verdad”. Acercar la misericordia del Señor a los hombres y mujeres se convierte en una de sus principales misiones.

Llega un momento en que Catalina es urgida por Dios a salir de ese habitáculo contemplativo, en el que ella se siente muy a gusto, para dedicarse a los demás. De esta forma se demuestra que la intensa vida de oración no es incompatible con la atención a los más pobres y a los enfermos o con la realización de cualquier otra actividad solidaria. El Señor le dice estas hondas palabras: “No tengo la intención de apartarte de Mí, sino de asegurarme unirte a Mí más fuertemente mediante el lazo de tu amor al prójimo. Recuerda que os he dejado dos mandamientos de amor, amarme a Mí y amar al prójimo. Quiero que ahora cumplas estos dos mandamientos… CON DOS PIES TIENES QUE CAMINAR POR MI SENDERO”. Catalina responde: “Tú estás enamorado de esta alma, y el alma lo está de Ti, mas Tú la amas gratuitamente, puesto que la amaste antes de que fuese, y ella te ama por deber de justicia… Y he visto que este amor desinteresado que no puedo tener contigo, debo tenerlo con el prójimo, amándolo por gracia y por deuda al mismo tiempo”.

Sedienta de PAZ, se entrega con pasión al trabajo por la paz entre las familias, las ciudades, los señores feudales, y de una forma muy especial en la Iglesia, por la que siente un amor apasionado, y por la que no pierde la esperanza de que llegue a transformarse en la Iglesia que Dios quiere. “¿Ha estado alguna vez la Iglesia en una necesidad más terrible que la actual? Pues quienes deberían ayudarla, la han atacado, y la oscuridad ha sido esparcida por aquellos cuya tarea es la de alumbrar”. Después de leer estas líneas, nos preguntamos cómo una mujer del siglo XIV se atreve a decir esto, de dónde le viene la autoridad.

No desarrolla su misión sola, en muchos momentos está apoyada por una comunidad. Reconocida como MAESTRA ESPIRITUAL, sus discípulos se reúnen para escuchar sus consejos y admirar las lecciones de su vida.
Su escrito por excelencia es EL DIÁLOGO. Lo dicta en plena experiencia espiritual en 1378. Se presenta como un conjunto de súplicas que brotan de su corazón, y que va recibiendo respuestas del Padre. Es una conversación vivida y después contada. Esta obra será la gran fuente de espiritualidad cristiana, formadora de los grandes maestros de los tiempos modernos. Catalina introduce el concepto de celda interior, como lugar que encuentra en lo más hondo de su ser, en el que permanece en un silencio que le permite el diálogo constante con Dios, sin huir de la realidad. Como sucede con los grandes santos, especialmente con los santos doctores, Santa Catalina se vuelve cada vez más ACTUAL. Los nuevos problemas, las vacilaciones que provienen de los avances técnicos y científicos nos llevan a descubrir nuevos mensajes escondidos o implícitos en argumentos, a veces muy marcados por la mentalidad y la problemática de épocas pasadas. Respetando la justa separación de lo civil y lo religioso, los laicos cristianos estamos llamados a participar activamente en el desarrollo histórico de la sociedad, sin renunciar a nuestra condición de creyentes.


                 Mª Isabel San José Rodríguez


martes, 1 de noviembre de 2022

Nueva evangelización

🏹Ayer tarde-noche la evangelización cisterciense en el Centro de Valladolid fue de las más fecundas y simpáticas que recuerdo. Éramos poquísimos y llovía🌧️. De hecho empezamos dos, el padre franciscano Jordi y servidor. Me contó que en una de nuestras actividades les ha surgido un joven postulante vallisoletano. Oremos para que termine vistiendo el hábito de san Francisco y tengamos otro padre Kolbe🙏🏻. Luego, progresivamente,  vinieron cuatro evangelizadores más, Isabel, Javier, Mari Fuentes y finalmente mi padre. Por las hojitas repartidas, llegamos a más de quinientas personas. ¡Es como la multiplicación de los panes y peces, pero de hojitas bíblicas varias!. Se notaba la oración de las monjitas cistercienses del monasterio de San Joaquín y Santa Ana, que nos acogía 💒🙏🏻🙏🏻. 

 Nos presidía sobre la mesa que pusimos a pie de calle, una nueva imagen del Buen Pastor✝️. E hicimos promoción vocacional cisterciense. Oremos para que aparezcan nuevos san bernardos y santas bernardas🙏🏻. Empezamos a dar a conocer a la madre María Evangelista, vallisoletana que en el siglo XVII inició en este monasterio su camino de santidad.

 A la iglesia monástica entraron unos cien al menos. El primero fue José, un sin techo. Recibió agua bendita, escucha y la bendición sacerdotal de Fray Jordi. Y grupos y grupos de adolescentes ataviados monstrencamente  entraron, oraron y se arrodillaron ante Cristo eucarístico. Tuvimos profundas y amplias conversaciones con adolescentes y jóvenes, como Emilio, Dani, Alba, Raquel, etc. Hubo quien volvió trayendo gente. 

  Fray Jordi bendijo a muchisimos fuera y dentro del templo. Javier dio dentro de la iglesia impresionantes catequesis y logró que numerosos chavales se quedaran orando. Yo me quedaba ojiplático. El Espíritu Santo trabaja muy bien a través de Javier🕊. También muchos mayores y familias acogieron los mensajes bíblicos con santos o entraron en una iglesia que casi nunca abre (y posee dos goyas).

 Casi no hubo rechazo. La única pena era no ser más evangelizadores. Si puedo, haré una crónica ampliada.😀 Bendiciones.

🏹Esta tarde de Todos los Santos evangelizaremos desde el Santuario nacional de la Gran Promesa. Contamos con vuestras oraciones. 💫🔔🙌🏻🙏🏻😇