domingo, 24 de mayo de 2020

Novena al Espiritu Santo, dia tercero.

*NOVENA POR LA UNCIÓN DEL ESPIRITU SANTO*

*Acto de consagración al Espíritu Santo*

Recibid ¡oh Espíritu Santo!, la consagración perfecta y absoluta de todo mi ser, que os hago en este día para que os dignéis ser en adelante, en cada uno de los instantes de mi vida, en cada una de mis acciones, mi Director, mi Luz, mi Guía, mi Fuerza, y todo el amor de mi Corazón.

Me abandono sin reservas a vuestras divinas operaciones, y quiero ser siempre dócil a vuestras santas inspiraciones.

¡Oh Santo Espíritu! Dignaos formarme con María y en María, según el modelo de vuestro amado Jesús.

Gloria al Padre Creador. Gloria al Hijo Redentor. Gloria al Espíritu Santo Santificador. Amén.

*ORACIÓN POR LOS SIETE DONES DEL ESPIRITU SANTO*

Oh, Señor Jesucristo, que antes de ascender al cielo prometiste enviar al Espíritu Santo para completar tu obra en las almas de tus Apóstoles y discípulos, dígnate concederme el mismo Espíritu Santo para que Él perfeccione en mi alma la obra de tu gracia y de tu amor. Concédeme el *Espíritu de Sabiduría* para que pueda despreciar las cosas perecederas de este mundo y aspirar sólo a las cosas que son eternas, el *Espíritu de Entendimiento* para iluminar mi mente con la luz de tu divina verdad, el *Espíritu de Consejo* para que pueda siempre elegir el camino más seguro para agradar a Dios y ganar el Cielo, el *Espíritu de Fortaleza* para que pueda llevar mi cruz contigo y sobrellevar con coraje todos los obstáculos que se opongan a mi salvación, el *Espíritu de Conocimiento* para que pueda conocer a Dios y conocerme a mí mismo y crecer en la perfección de la ciencia de los santos, el *Espíritu de Piedad* para que pueda encontrar el servicio a Dios dulce y amable, y el *Espíritu de Temor de Dios* para que pueda ser lleno de reverencia amorosa hacia Dios y que tema en cualquier modo disgustarlo. Márcame, amado Señor, con la señal de tus verdaderos discípulos y anímame en todas las cosas con tu Espíritu. Amén.

*TERCER DÍA                                                                                             (Domingo, 24 de Mayo)*

Tú, de todos los consoladores el mejor, visitando el corazón turbado, da la gracia de la placentera paz.


*El don de Piedad*

El don de Piedad suscita en nuestros corazones una filial afección por Dios como nuestro amorosísimo Padre. Nos inspira, por amor a Él, a amar y respetar a las personas y cosas a Él consagradas, así como aquellos que están envestidos con su autoridad, su Santísima Madre y los Santos, la Iglesia y su cabeza visible, nuestros padres y superiores, nuestro país y sus gobernantes. Quien está lleno del don de Piedad no encuentra la práctica de la religión como deber pesado, sino como deleitante servicio. Donde hay amor no hay trabajo.

*Oración*

Ven, Oh Bendito Espíritu de Piedad, toma posesión de mi corazón. Enciende dentro de mí tal amor por Dios que encuentre satisfacción sólo en su servicio, y por amor a Él me someta amorosamente a toda legítima autoridad. Concédenos también Paz, Libertad y Justicia en todas y cada una de nuestras naciones y el fin de la pandemia. Amén.

 

Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria

sábado, 23 de mayo de 2020

Novena al Espiritu Santo, dia segundo

*NOVENA POR LA UNCIÓN DEL ESPIRITU SANTO*

*Acto de consagración al Espíritu Santo*

Recibid ¡oh Espíritu Santo!, la consagración perfecta y absoluta de todo mi ser, que os hago en este día para que os dignéis ser en adelante, en cada uno de los instantes de mi vida, en cada una de mis acciones, mi Director, mi Luz, mi Guía, mi Fuerza, y todo el amor de mi Corazón.

Me abandono sin reservas a vuestras divinas operaciones, y quiero ser siempre dócil a vuestras santas inspiraciones.

¡Oh Santo Espíritu! Dignaos formarme con María y en María, según el modelo de vuestro amado Jesús.

Gloria al Padre Creador. Gloria al Hijo Redentor. Gloria al Espíritu Santo Santificador. Amén.

*ORACIÓN POR LOS SIETE DONES DEL ESPIRITU SANTO*

Oh, Señor Jesucristo, que antes de ascender al cielo prometiste enviar al Espíritu Santo para completar tu obra en las almas de tus Apóstoles y discípulos, dígnate concederme el mismo Espíritu Santo para que Él perfeccione en mi alma la obra de tu gracia y de tu amor. Concédeme el *Espíritu de Sabiduría* para que pueda despreciar las cosas perecederas de este mundo y aspirar sólo a las cosas que son eternas, el *Espíritu de Entendimiento* para iluminar mi mente con la luz de tu divina verdad, el *Espíritu de Consejo* para que pueda siempre elegir el camino más seguro para agradar a Dios y ganar el Cielo, el *Espíritu de Fortaleza* para que pueda llevar mi cruz contigo y sobrellevar con coraje todos los obstáculos que se opongan a mi salvación, el *Espíritu de Conocimiento* para que pueda conocer a Dios y conocerme a mí mismo y crecer en la perfección de la ciencia de los santos, el *Espíritu de Piedad* para que pueda encontrarte el servicio a Dios dulce y amable, y el *Espíritu de Temor de Dios* para que pueda ser lleno de reverencia amorosa hacia Dios y que tema en cualquier modo disgustarlo. Márcame, amado Señor, con la señal de tus verdaderos discípulos y anímame en todas las cosas con tu Espíritu. Amén.

*SEGUNDO DÍA*


¡Ven, Padre de los pobres. Ven, tesoros que sostienes. Ven, Luz de todo lo que vive!.
 

*El don del Temor*

El don del Santo Temor de Dios nos llena con un soberano respeto por Dios, y nos hace que a nada temamos más que a ofenderlo por el pecado. Es un temor que se eleva, no desde el pensamiento del infierno, sino del sentimiento de reverencia y filial sumisión a nuestro Padre Celestial. Es el temor principio de sabiduría, que nos aparta de los placeres mundanos que podrían de algún modo separarnos de Dios. “Los que temen al Señor tienen corazón dispuesto, y en su presencia se humillan” (Ecl 2,17).

*Oración*

¡Ven, Oh bendito Espíritu de Santo Temor, penetra en lo más íntimo de mi corazón, que te tenga, mi Señor y Dios, ante mi rostro para siempre, ayúdame a huir de todas las cosas que te puedan ofender y hazme merecedor ante los ojos puros de tu Divina Majestad en el Cielo, donde Tú vives y reinas en unidad de la siempre Bendita Trinidad, Dios en el mundo que no tiene fin y concédenos Paz, Libertad y Justicia en todas y cada una de nuestras naciones y el fin de la pandemia. Amén

 Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria

Novena al espiritu Santo, dia primero

*NOVENA POR LA UNCIÓN DEL ESPIRITU SANTO*

*Acto de consagración al Espíritu Santo*

Recibid ¡oh Espíritu Santo!, la consagración perfecta y absoluta de todo mi ser, que os hago en este día para que os dignéis ser en adelante, en cada uno de los instantes de mi vida, en cada una de mis acciones, mi Director, mi Luz, mi Guía, mi Fuerza, y todo el amor de mi Corazón.

Me abandono sin reservas a vuestras divinas operaciones, y quiero ser siempre dócil a vuestras santas inspiraciones.

¡Oh Santo Espíritu! Dignaos formarme con María y en María, según el modelo de vuestro amado Jesús.

Gloria al Padre Creador. Gloria al Hijo Redentor. Gloria al Espíritu Santo Santificador. Amén.

*ORACIÓN POR LOS SIETE DONES DEL ESPIRITU SANTO*

Oh, Señor Jesucristo, que antes de ascender al cielo prometiste enviar al Espíritu Santo para completar tu obra en las almas de tus Apóstoles y discípulos, dígnate concederme el mismo Espíritu Santo para que Él perfeccione en mi alma la obra de tu gracia y de tu amor. Concédeme el *Espíritu de Sabiduría* para que pueda despreciar las cosas perecederas de este mundo y aspirar sólo a las cosas que son eternas, el *Espíritu de Entendimiento* para iluminar mi mente con la luz de tu divina verdad, el *Espíritu de Consejo* para que pueda siempre elegir el camino más seguro para agradar a Dios y ganar el Cielo, el *Espíritu de Fortaleza* para que pueda llevar mi cruz contigo y sobrellevar con coraje todos los obstáculos que se opongan a mi salvación, el *Espíritu de Conocimiento* para que pueda conocer a Dios y conocerme a mí mismo y crecer en la perfección de la ciencia de los santos, el *Espíritu de Piedad* para que pueda encontrarte el servicio a Dios dulce y amable, y el *Espíritu de Temor de Dios* para que pueda ser lleno de reverencia amorosa hacia Dios y que tema en cualquier modo disgustarlo. Márcame, amado Señor, con la señal de tus verdaderos discípulos y anímame en todas las cosas con tu Espíritu. Amén.

*PRIMER DÍA                                                                                                                                            (Viernes, 22 de Mayo)*

¡Espíritu Santo! ¡Señor de Luz! ¡Danos, desde tu clara altura celestial, tu puro radiante esplendor!

*El Espíritu Santo*

Sólo una cosa es importante: la salvación eterna. Por lo tanto, sólo una cosa hay que temer: el pecado. El pecado es el resultado de la ignorancia, debilidad e indiferencia. El Espíritu Santo es el Espíritu de Luz, de Fuerza y de Amor. Con sus siete dones ilumina la mente, fortalece la voluntad, e inflama el corazón con el amor de Dios. Para asegurarnos la salvación debemos invocar al Divino Espíritu diariamente, porque “el Espíritu viene en ayuda de nuestra flaqueza. Pues nosotros no sabemos cómo pedir para orar como conviene; mas el Espíritu mismo intercede por nosotros” (Rom 8,26).

*Oración*

Omnipotente y eterno Dios, que has condescendido para regenerarnos con el agua y el Espíritu Santo, y nos has dado el perdón de todos los pecados, permite enviar del cielo sobre nosotros los siete dones de tu Espíritu, el Espíritu de Sabiduría y de Entendimiento, el Espíritu de Consejo y de Fortaleza, el Espíritu de Conocimiento y de Piedad, y llénanos con el Espíritu del Santo Temor, y concédenos Paz, Libertad y Justicia en todas y cada una de nuestras naciones y el fin de la pandemia. Amén

Padrenuestro y Avemaría, una vez. Gloria.

viernes, 6 de septiembre de 2019

El amor de los esposos

El amor del Esposo, o mejor dicho, el Esposo que es Amor no pide otra cosa sino amor recíproco y fidelidad. Que le sea posible a la esposa devolver amor por amor. ¿Cómo no amará siendo esposa, y esposa del Amor? ¿Cómo no será amado el Amor? Ella, pues, tiene razón al renunciar a cualquier otro afecto para poder consagrarse totalmente al amor, puesto que se le da la posibilidad de corresponder al Amor con un amor recíproco.

miércoles, 24 de julio de 2019

Tocar a Cristo con la fe no con los sentidos

https://www.tekton.info/tocar-a-cristo-con-la-fe-no-con-los-sentidos-san-bernardo/

No me toques, que aun no estoy arriba con el Padre». Como si cuando haya subido, quisiera que lo tocasen o fuese ello posible. Claro que podrá; pero con su afecto, no con sus manos; con el deseo, no con la mirada; con la fe, no con los sentidos. ¿Por qué quieres tocarme ahora, si valoras la gloria de mi resurrección por lo que te dicen los sentidos? ¿No sabes que durante el tiempo de mi mortalidad, los ojos de mis discípulos no pudieron soportar la gloria de mi cuerpo transfigurado, que aún debía morir?

lunes, 8 de julio de 2019

CARTA DE CARIDAD

La importancia capital de la Carta de Caridad en su forma definitiva, tal como ha sido conocida durante siglos enteros, radica en que logró el feliz equilibrio entre autoridad central y autonomía local, evitando de esta forma, por un lado, los peligros latentes en controles demasiados rígidos, como el de Cluny, y por el otro, la falta de cohesión que ha sido la ruina de muchas prometedoras congregaciones reformadas. Cister seguía siendo el corazón y centro de la nueva Orden, y su abad, el símbolo viviente de la unidad. Pero, en franco contraste con Cluny, no podía ejercer poderes ilimitados en el gobierno. La máxima autoridad recaía en la reunión anual de todos los abades cistercienses, el Capítulo General, congregado tradicionalmente en Cister el 14 de septiembre, festividad de la Exaltación de la Santa Cruz. La función primordial del Capítulo, bajo la presidencia del abad de Cister, consistía en mantener una disciplina monástica uniforme al más alto nivel posible, de forma que «todos pudieran vivir unidos por el lazo de la caridad, bajo una misma regla, y en la práctica de las mismas costumbres». En consecuencia, se esperaba que el Capítulo reprimiera abusos, castigara delitos e hiciera reajustes ocasionales por medio de una nueva legislación o modificaciones oportunas a las costumbres establecidas. La visita anual a cada abadía por el abad de la casa fundadora constituía el medio de ejecución y de control local. La visita de «los padres inmediatos» tenía por objeto hacer correcciones, o en casos extremos, comunicar sus impresiones al Capítulo, que autorizaba medidas adicionales para ser llevadas a cabo por ellos mismos. Cister, al no tener casa madre, debía ser visitada simultáneamente por los abades de sus cuatro primeras hijas, los abades de La Ferté, Pontigny, Claraval y Morimundo, conocidos posteriormente bajo el nombre colectivo de «protoabades». Sin embargo, a pesar de los múltiples controles, cada abad era libre de gobernar su comunidad sin interferencias externas indebidas, siempre y cuando su monasterio se mantuviera dentro de las normas fijadas. Al lado de las disposiciones constitucionales, el Capítulo instaba a la ayuda mutua cuando había necesidades materiales o una emergencia, alentaba la hospitalidad, regulaba el orden de precedencia entre los abades, dictaba procedimientos para las elecciones abaciales, y especificaba medidas admonitorias o punitivas contra los abades negligentes o indignos.




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